4 de julio de 2010

Déjame decirte algo


La vida, un sin fin de emociones que experimentamos, sentimientos que de alguna forma nos hacen cambiar o creer. 

El pasado, el cementerio de este instante, lleno de lo que fuimos, de cosas en las que creímos, cosas que vivimos, disfrutamos, lamentamos e incluso lloramos, también lleno de palabras en las que ya no creemos y en un momento defendimos hasta el final, lleno de personas que quisimos, otras que aun queremos o tal vez ahora amamos, hasta desconocidos, que ahora son parte importante de nuestro inmediato momento presente, diversas cosas que formaban parte de nuestro presente en el pasado, motivos a nunca olvidar, recordar… el infinito deseo de regresar a un momento de nuestro ex-presente. 

“Trabajar para comer, comer para vivir y vivir para ser feliz” una inmortal frase que alguna vez escuché, que tan lejos de la verdad están?; Pasan los años, y la vida evoluciona, las estructuras cambian, los conceptos son redefinidos hasta la ropa, música cambian, pero la necesidad de trabajar, comer, vivir y ser feliz nunca dejara de ser una importante base en la vida, eso es lo que lleva a esta frase a la inmortalidad, lo que impide que dejes de creer en ellas. 

La vida tiene muchos caminos, pero siempre el que elijas te dará la experiencia necesaria, aún cuando tu decisión no sea la correcta, podrás reconocer el camino de regreso, es parte de eso que llamamos evolución.
De no estar seguro, detente a pensar, recuerda, siempre hay un punto donde no hay marcha atrás. 

Algunos dicen que el tiempo de Dios es perfecto, pero recuerda que el tuyo sigue estando en duda. 

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