La lengua es la única que con una sola frase puede quererte, amarte, destruirte, abrazarte, olvidarte, derrumbarte, transformarte, ensuciarte, realizarte, complacerte, decepcionarte…
Es la pandora del cuerpo, la lengua, el pecado de la forma viviente más compleja sobre la tierra, sobre ella yacen nuestras verdades y nuestras mentiras, bajo ella nuestros secretos, a veces parece ser autónoma, otras veces no, es contradictoria como ninguna, pero precisa a su manera, es larga en algunos casos otros la tiene más corta o diciéndolo de otra manera, prefieren estar callados.
Es un placer contar con su magnificencia, es única e inigualable, solo tiene una habilidad, pero muchos usos, es contagiosa, es placentera, no es piadosa, pero tiene corazón, siempre está sola, pero nunca le falta compañía.
Por si sola es perfecta, pero, bajo el mandato del ser humano es un arma muy letal, destructiva, capaz de crear la más grande de todas las mentiras, tal vez decir la más cruel de todas las verdades, pero aun esta la mejor, crear la más temible de todas las venganzas.
La lengua… Un pecado para algunos, una amiga para otros, y para unos más un arma para atacar, pero, siempre se consigue quien con ella te entrega sabiduría, experiencia, visiones, misiones, amor y algunas pasiones, solo hay que creer en ella.
Úsala en el buen camino y con cuidado, recuerda que quien a lengua mata, con la lengua a de caer...